Causa extrañeza esa insólita manifestación de unidad en un gremio de abogados caracterizado siempre por sus desacuerdos y rivalidades.
Pero, realmente, qué los hace hoy caminar tomados de la mano? En su gran mayoría los presidentes de abogados son de tendencia PRI o PAN, totalmente ajenos a las corrientes políticas que ostentan el poder público en Guasave.
En una situación donde los partidos donde militan o simpatizan son francos perdedores en los recientes comicios electorales, ven a Martín Ahumada como una tabla de salvación para sus intereses laborales y otros de tipo personal, y quieren llamar su atención.
Cabe señalar que muchos de los jusiconsultos que hoy se manifiestan, promovieron y autorizaron jugosos sueldos y prebendas para directivos del sindicato que encabeza Alejandro Pimentel, y este es el caso de Efraín Ibarra.
Vale la pena hacerse estas preguntas: ¿Por qué, esos abogados colegiados que pregonan buscar el bien de Guasave, nunca alzaron la mano para apoyar el Ayuntamiento contra los abusos de tipo legal que cometía la empresa de los arándanos en perjuicio del necesario relleno sanitario para Guasave?, ¿Por qué no se sumaron a la batalla legal del Ayuntamiento contra los abusos de Pasa?, ¿Por qué callaron y no se inconformaron al percatarse que el Centro de Justicia no se iba a construir en Guasave por falta de una asignación de recursos estatales? Por el contrario, y movidos por intereses comunes de dudosa moralidad ética y moralidad, hoy sí se suman para satanizar y calificar casi como delincuentes a empleados municipales que logran sus anhelos de basificarse, en un contexto donde la actual administración concluye su periodo de gobierno con solo cinco plazas sindicales más que al inicio de su gestión, con finanza sanas y sin problemas de nómina.




Discussion about this post